lunes 7 de noviembre de 2011

Krishnamurti: "La energía del cuestionar"


Hoy, lunes de noviembre del año dos mil once, me sentía ahogado, amargado, incapacitado para hacer las cosas bien, me dejé asfixiar por frustraciones tontas y pasé el día con cara de pocos amigos y predispociones absurdas, sin embargo, desde ayer venía pensando en la posibilidad de dar charlas de crecimiento humano, motivado por algunos planes universitarios. Sostuve una conversación conmigo mismo, apoyado en la almohada, imaginándome cómo sería convertirme en conferencista y de pronto me invadió el miedo a la mediocridad. Me critiqué preguntándome: ¿Cómo es que darás charlas de crecimiento personal si tu propia vida parece un desastre? ¿Qué te da el derecho o el mérito para hacerlo? ¿Cuánta credibilidad tendrás?

Ya se podrán imaginar la diatriba que sostuve en mi monólogo nocturno, no pude sino desistir de la idea, pero el hecho de ser escuchado por un público numeroso me causaba tanta emoción que me costaba despegarme de la idea. Fue así como resolví por lo siguiente: “si nunca te das la oportunidad de ser y compartir tus ideas, dudo mucho que des el ejemplo, después de todo nadie es perfecto en esta sociedad que no se ha dado la tarea de sanar. Lo que importa es que compartas tus ideas, quizá y alguien le saca más provecho que tú…”

Así fue mi consuelo, quizá una excusa, quizá cierto, pero ese fue. A esa idea me sigo aferrando todavía, porque ahora tengo la libertad (que me di a mi mismo) de experimentar “ser” y darme también el chance de ir aprendiendo en el camino, ir mejorando, ir haciendo lo que me gusta para sentirme mejor, para ser feliz y en esa felicidad ir dando el ejemplo.

Es entonces cuando la mano de Dios vino a mí a través de un recuerdo vago, el deseo de conseguir la reflexión de cierto filósofo asiático que no recuerdo aún. Me dispuse a escribir algunas palabras en Google de la idea que se volvió un pensamiento famoso (“Libertad es poder cuestionarlo todo”) y me topé, “por casualidad” (causalidad) con un vídeo de alguien a quien no conocía. El vídeo era viejo, pero la página web y el título de la publicación me atraparon desde un principio. “tengo que ver esto, quizá sea interesante”. ¡Y SUAS! Dios hizo de las suyas una vez más…




Jiddu Krishnamurti, fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Sus principales temas incluían la revolución psicológica, el propósito de la meditación, las relaciones humanas, la naturaleza de la mente y cómo llevar a cabo un cambio positivo en la sociedad global. Y en esta oportunidad lo conoceremos cuando estuvo en sus últimos años de vida, con una reflexión tan hermosa y profunda que sentí la necesidad de compartirlo con todos ustedes.





Y por si preguntan qué haré: ME VOY A DAR LA OPORTUNIDAD DE DAR AUNQUE SEA UNA SOLA CHARLA DE CRECIMIENTO HUMANO, PARA COMPARTIR MIS IDEAS Y VER SI LA GENTE LE SACA PROVECHO. Con el tiempo llegaré a madurar aún más y seré apto para dar el ejemplo.


Espero les haya gustado el vídeo y que cada día vayan aprendiendo a ser más felices.