viernes 21 de octubre de 2011

SER ARTISTA

"Arte" es la definición que le damos a toda manifestación musical, deportiva, escrita, plástica, arquitectónica y más, que constituye la expresión de sus emociones, su visión del mundo o una inspiración fugaz en la que siempre estarán intrínsecos algunos detalles personales, propios de nuestro ser, es decir que el arte es único, irrepetible, irreemplazable. Arte es entonces una forma del humano materializar esa cosa extraña y sin forma apreciable, a la que llamamos alma o mente.

El arte puede ser técnico o empírico, estético o desastroso, pero siempre que signifique la proyección, el reflejo o un vistazo a "un mundo interior", será arte, aunque no sea del gusto por igual de todos.

El arte es fundamental para el desarrollo de las personas, ya sea por disciplinas meditativas o por conductas externas, el arte es como una lupa en el espacio sideral que nos permite ver el planeta "desde arriba" y maravillarnos de la capacidad creativa del ser humano. El arte sirve también como elemento de diversión, apreciación, decoro; como un regalo, como un mensaje o un legado. Arte también es comunicación.

Les digo todo esto, porque en las universidades y escuelas de mi país toman muy a la ligera esto (al menos las mayorías) escudándose en el bajo presupuesto que les son dados, pero parece que no utilizan al máximo su creatividad, porque para crear arte no hace falta ser millonarios, ni todo necesita ser costeado. El arte puede resultar gratis, lo más costoso en todo el asunto es una mente dispuesta a experimentar todo lo que quiera y establecer eso a lo que llamará "mi creación".

Nos educan como si las matemáticas y las leyes fueran lo único en este mundo, cuando la realidad abarca mucho más allá de lo científico. Incluso lo científico puede ser artístico, pero hace falta que se disponga para el arte y no para que un proceso químico interesante muera en un tubo de ensayo o para que una fórmula matemática se borre con el polvo sobre un papel. El arte tiene que hacerse público, pues es la única forma en que consigue ser libre, el arte reprimido es un par de zapatos sin uso desde 1900 antes de Cristo.

Es por eso que acompaño este artículo con Homero Simpson, un hombre acorralado por los prejuicios de una sociedad que se deja arrastrar por el día a día, poco reflexiva y mecánica, torpe y arrolladora, donde al final sólo se abre paso la risa antes que el llanto, porque nos damos cuenta de que es ridículo vivir una vida así. Un mundo tan distorsionado, sólo nos permite abrir la boca de asombro, o hacernos gritar del desespero, justamente el día en que nos damos cuenta en que parecemos unos locos sin justificación. Aprovecho para recordar y homenajear al pobre Van Gogh, cuyas obras son inconfundibles y geniales.

Hace falta más arte en nuestras vidas, aunque nuestras vidas no tenga nada que ver con la pintura o la música, recuerden que el arte está en todo, en la manifestación física o tangible de lo que sentimos. Decir "te quiero" puede convertirse en algo artístico, si tan sólo te dispones a hacer uso de la creatividad.


SER ARTISTA NO ES SER PINTOR, SINO CONVERTIRSE EN UN EXPERIMENTADOR, UN EXPLORADOR QUE BUSCA DENTRO DE SI MISMO PARA OFRECER AL MUNDO ALGO CREATIVO, INGENIOSO, HONESTO... que sea bonito o no, es cuestión de la percepción de cada quién.